Te miro, y no te veo igual,
te quiero, y no te quiero igual,
te sentí, y no te siento igual.
Rompo el pincel, rompo el lienzo,
desparramo la pintura y pienso en silencio.
Sé que no te puedo ni plasmar ni enmarcar ya más.
La lágrima que por tí vertí nos hace de obra,
no hay más reflejo de ti que el recuerdo de un sentimiento,
siento que recordaré tu reflejo, para siempre me marcó.
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