Hola, dios mio, se me había olvidado que existías hasta que un estímulo me ha hecho recordarte, si hubiese podido apostar por si me acordaría de ti hubiese apostado a que no.
Solo tengo dos recuerdos más o menos fijos en los que haya estado contigo, me caías bien, dentro de lo que te conocía, me juego lo que quieras a que no sabrías ni quien soy si te lo recordara.
Por esos tiempos oía que te caían bastantes palos, entre risas y vaciles de los que te los daban, a mí, que me caías bien, como ya he dicho, no me gustaba nada.
Dentro de la probabilidad solo hay una ínfima posibilidad de que leas esto, y en ella se encuentra la más ínfima posibilidad de que sepas quien soy y que esto va dirigido a ti.
Deseándote felicidad, con cariño, Jaime.
No hay comentarios:
Publicar un comentario