Sé que a penas nos habremos visto, ¿cuanto, diez dias?, puede que más, puede que menos.
Hablar, hablar hemos hablado más que eso, pero aún así es poco comparado con lo que he tratado con personas que para nada son significativas para mí.
Tengo un recuerdo de cuando eramos chiquillos, ¿eras tú?, incluso he llegado a pensar en ciertas ocasiones que no, que no eras tú. Todo adquiere algo de sentido al saber que eras tú.
Nunca sobrará agradecer que haya gente como tú, que no aparecen en la vida de uno como un personaje principal, que simplemente estén ahí, que aparecen repentinamente y que aunque se van no se van, que hay quien diría que no importantes, pero no quiero pensar eso, prefiero pensar que todos y cada uno de los que me han brindado confianza añadiéndole recuerdos alegres y conversaciones fructíferas dignas de mencionar, y tu lo has logrado. Se agradece, de verdad se agradece.
Nunca se sabe si se conservará una amistad de tales características, quien sabe si sucederá, yo firmaría por el sí, aunque simplemente se conservara la dinámica de la ya mantenida amistad, quién sabe.
Deseándote felicidad, con cariño, Jaime.
No hay comentarios:
Publicar un comentario