El diablo llama a mi puerta, es la sensación de lejanía, es la distancia, quiere llevarme a su guarida, su guarida de pinchazos en el estomago, de ardores y sudores, de sufrimiento.
Lástima, no estoy, y ya no volveré, voy de camino, voy de camino a tu guarida, la guarida de esconderme entre tus brazos, de la mar los rumores, de los amores, de un sentimiento.
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